La salud mental en las personas mayores

Se da por supuesto que las personas mayores son frágiles y dependientes y eso no es así, el envejecimiento no es una enfermedad”

Es esencial comprender que el envejecimiento no es una enfermedad, sino un proceso natural que forma parte del ciclo de vida de las personas. Sin embargo, existen estigmas y prejuicios asociados a la vejez que pueden influir en la percepción y el tratamiento de las afecciones de salud mental en las personas mayores. Las personas mayores constituyen el grupo de población más heterogéneo y diverso. Es importante recordar que cada persona es diferente y puede responder de forma única.

La escasez de datos sobre la salud mental en las personas mayores es preocupante. Según la Organización Mundial de la Salud, más del 20% de las personas mayores de 60 años sufren algún trastorno mental o neural. Esto resalta la necesidad urgente de investigar y comprender mejor esta área. La falta de información dificulta la identificación y el abordaje de estos problemas, como el trastorno obsesivo-compulsivo, bipolaridad y otros. Es esencial cerrar esta brecha de conocimiento para proporcionar el apoyo necesario a las personas mayores y mejorar su calidad de vida.

Muchas personas mayores no están diagnosticadas”

A pesar de la creciente necesidad de atención a la salud mental en las personas mayores, existen diversos desafíos que dificultan el acceso a la atención adecuada:

· Escasez de datos e investigación: Existe una brecha importante en el conocimiento sobre la salud mental en las personas mayores. Se necesitan más estudios para comprender mejor las causas y los tratamientos de los trastornos mentales en este grupo poblacional.

· Estigma y discriminación: El estigma asociado a las enfermedades mentales sigue siendo un obstáculo importante para que las personas mayores busquen ayuda. La discriminación por edad, también conocida como edadismo, también juega un papel negativo en este sentido.

· Falta de recursos y servicios: Los servicios de salud mental especializados para personas mayores son insuficientes en la mayoría de los países. Se necesitan más recursos para invertir en la formación de profesionales, la creación de programas específicos y la mejora de la accesibilidad a la atención.

· Barreras para la búsqueda de ayuda:
– Reacción a la enfermedad mental: El estigma social asociado a las enfermedades mentales puede hacer que las personas mayores sean reacias a buscar ayuda por miedo a ser juzgadas o rechazadas.

Falta de conciencia: La falta de conocimiento sobre las enfermedades mentales y sus síntomas puede llevar a las personas mayores a no reconocer que están padeciendo un problema.

Discriminación por edad: El edadismo puede influir en la percepción de las personas mayores sobre la atención médica, haciéndolas sentir que no son merecedoras de la misma o que no recibirán un tratamiento adecuado.

Hay que luchar contra el edadismo y la gerontofobia. Las personas mayores suelen estar infravaloradas e infratratadas”

Fuente consultada 12/03/2024

Artículo de Pilar Rodríguez Benito, Adjunta a la gerencia y directora Unidad Operativa Sociosanitaria del Grupo ABD Asociación Bienestar y Desarrollo.